En San Millán de la Cogolla, concretamente en el monasterio de San Millán de Yuso, podemos encontrar las primeras palabras escritas tanto del castellano como del euskera. En este monasterio está el códice 60,  donde encontramos las glosas emilianenses que contienen los primeros vestigios de las dos lenguas mencionadas.

La primera frase que encontramos en euskera es la glosa 31 del folio 67v de dicho tomo. En ella podemos leer “Jziogui dugu” que significa, hemos sido encendidos, iluminados o nos sentimos enardecidos.

La segunda frase corresponde a la glosa 42 situada en el folio 68v. En el texto donde aparece esta anotación, el sermón habla sobre la salvación del alma. El texto latino que se glosa es “Nos quod abait, precipitemur in geena” que quiere decir en español lo siguiente: nosotros, lo cual no suceda, seamos arrojados en el infierno o en la gehena de los judíos.

En este contexto debemos interpretar la segunda glosa en euskera; “Guec ajutu ez dugu”. Tiene un significado similar a la glosa castellana y en este caso, la traducción sería: nosotros no tenemos suficiente ayuda.

Lo que queda claro al analizar este códice es que el autor probablemente era bilingüe, nada extraño si tenemos en cuenta que en parte de la Rioja se hablaba en euskera. De hecho, aún hay diversos topónimos que corroboran esta afirmación: Ezcaray, Herramélluri, Urre, Ollauri etc.

Bibliografía: (7)

folio 67v y 68v

folio 67v y 68v

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